Euskadi Lagunkoia presenta una guía con consejos para adaptar los hogares a las necesidades de las personas con deterioro cognitivo

Pepa Santaolaya muestra su ‘nueva casa’ en Matia. La pasaiarra de 88 años goza de muy buena salud y no escatima en detalles al recordar la histora que rodea cada una de las fotos que guarda en la mesa de su habitación. Todo está muy ordenado y bien colocado en su interior. Pequeños carteles indican dónde tiene recogidas sus cosas y eso le ayuda en caso de algún despiste a localizarlas. Pepa junto a su cuñada Manoli, Amaia y Juan disfruta del la cuarta edad realizando numerosas actividades que lleva a cabo con muchas ganas. Una amplia sonrisa precede al relato de su día a día en el centro. «Cuando estoy cansada me gusta decir que me voy a mi casa, porque en realidad mi habitación es mi casa», reconoce.

Las rutinas ocupan gran parte de la vida de Pepa, Manoli, Amaia y Juan. Rutinas que durante años recuerdan y llevan a cabo de manera automática y se convierten en un desafío para las personas con demencia.