La investigadora, que hoy hablará en Donostia de la mano de la Fundación Aubixa, indaga en la capacidad financiera de las familias en las que residen enfermos

La socióloga María Ángeles Durán (Madrid, 1942) lleva años volcada en la investigación de lo invisible, en hacer aflorar cifras y datos desconocidos o silenciados para apreciar mejor la realidad. En este caso, arroja luz sobre el impacto del alzhéimer y el coste no remunerado que asumen las familias, en especial las mujeres, sin el cual no se sostendría el modelo de atención. «Una familia que cuida a un anciano en casa evita a la Administración 24.000 euros al año solo en coste de personal en caso de que fuese ingresado en un centro», calcula esta investigadora del CSIC que hoy ofrecerá una conferencia en el Ayuntamiento de Donostia de la mano de la Fundación Aubixa.

 Hablar de lo que cuesta cuidar a una persona enferma de alzhéimer, o de otras demencias asociadas a la vejez, ¿ha sido un tabú o no ha habido interés?

– Creo que no ha habido un interés. También es cierto que no es fácil. Porque quienes tienen un interés profesional en calcular los costes desde un punto de vista profesional son los gestores de las entidades públicas y privadas, las aseguradoras, los hospitales y los servicios sociales. A ellos les importa fundamentalmente la parte de personal. Conocer de antemano los costes es imprescindible para la gestión de las entidades, pero, ni en relación al alzhéimer ni en relación a ninguna otra enfermedad, ha avanzado en igual proporción la investigación sobre los costes no remunerados.