Los dependientes con derecho a prestación en lista de espera pasan del 34% al 19%, aunque España sigue entre los países con menos beneficiarios

Cuando el primer Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero creó el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) en 2006, tenía como filosofía que la mayoría de las ayudas fueran a través de la prestación de servicios, en lugar de otorgar directamente prestaciones puramente económicas al dependiente. Sin embargo, durante años, esto no se cumplió y la mayoría de las ayudas eran económicas. Ahora, tras la recuperación que han experimentado el sistema tras quedarse en suspenso durante la crisis, esta filosofía inicial ya se cumple, porque casi seis de cada diez ayudas consisten en la prestación de un servicio frente al 42% de compensaciones monetarias.

Estos porcentajes llegaron a estar invertidos en los primeros años de implantación del sistema (60% ayudas económicas y 40% prestación de servicios).