El neurólogo Gurutz Linazasoro habla hoy sobre la prevención primaria y las terapias avanzadas

Hace tres décadas, el alzhéimer se veía como «algo inevitable e inabordable, pero hoy en día empezamos a verlo como algo prevenible. El cambio de paradigma es brutal». A pesar de que el gran reto de encontrar una cura sigue aún pendiente, algunas cosas han cambiado a la hora de abordar una enfermedad degenerativa tan cruel y que, solo en Gipuzkoa, afecta a 12.000 personas. Donde solo había resignación, ese «me ha tocado» que tantas veces ha escuchado en su consulta el neurólogo Gurutz Linazasoro al comunicar el demoledor diagnóstico, ahora hay algunas terapias farmacológicas que al menos suavizan algo el avance de los síntomas, ensayos clínicos cada vez más sofisticados y la evidencia, cada vez mayor, de que un estilo de vida saludable para el cerebro puede contrarrestar otros factores como el genético. En resumen, hay motivos para ser proactivos. Y aunque muy a pesar de todos «aún seguimos sin curarlo, creo que nos estamos acercando», añade Linazasoro.